Reciclaje de neumáticos

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Ya hablamos de neumáticos usados en el post del vertedero de neumáticos de Seseña. En él vimos un inmenso mar de neumáticos que alteran (y afean) el paisaje, perjudican seriamente al medio ambiente, y además constituyen otro riesgo aún más grave, ya que los neumáticos pueden incendiarse, y estos incendios, además de ser muy perjudiciales, no son nada fáciles de extinguir.

Este cementerio de neumáticos en principio iba a ser una especie de almacén temporal, ya que supuestamente iba a ir acompañado de una planta de tratamiento y reciclaje  de los mismos, cosa que nunca llegó a construirse, por lo que fueron acumulándose hasta ocupar una extensión de unos 98.000 km2, en los que caben unos 6 millones de neumáticos que pesan la nada despreciable cifra de 100.000 toneladas.

Y os preguntaréis qué se puede hacer con los neumáticos que cambiamos, ya sea por pinchazo (esperemos que no), o simplemente porque toca cambiarlos por cuestión de seguridad. Una cosa muy típica, y que seguro que todos hemos usado de niños y no tan niños, es montar en columpio, y seguro que alguno de esos columpios era un neumático. Bueno, es una forma divertida de reutilizar un neumático, pero no creo que haya sitio para los 6 millones de neumáticos de Seseña.

Seguro que todos nos hemos montado en uno de estos
Seguro que todos nos hemos montado en uno de estos

Puede que cuando cambiemos las ruedas a nuestro coche, su ciclo vital como neumático al uso haya acabado, pero el material del que están hechos aún puede tener más usos, tanto domésticos como industriales. Por supuesto, para que estas ruedas puedan tener una segunda oportunidad, deben ser recogidos para su posterior tratamiento y transformación, y una vez recuperado el material, se transforman en muchas cosas que nunca podríamos imaginar de donde proceden.

Estos neumáticos usados pueden ser transformados mediante reciclaje o valorización material en productos tan distintos como césped artificial, suelos de seguridad y parques infantiles, mezclas bituminosas, que por ejemplo se usan para mejorar la seguridad en las carreteras y alargar su vida útil, e incluso suelas para el calzado, de neumáticos para vehículos a neumáticos para las personas. También sirven para fabricar piezas de caucho, y pantallas acústicas, ya que tienen una gran capacidad de absorción de las vibraciones.

Otros usos que tienen, pero sin transformación previa, aunque deben ser cuidadosamente seleccionados, tienen que ver con el mar, ya que debido a su forma, disposición y estructura, permiten la construcción de sistemas de reducción de la altura de las olas en ubicaciones de aguas interiores o marítimas de exigencias moderadas (tampoco hacen milagros, un tsunami no lo paran).

Con esta barrera se consigue reducir la altura de las olas
Con esta barrera se consigue reducir la altura de las olas

Un uso que se les da a los neumáticos usados seguro que lo habéis visto en circuitos. Montones de neumáticos apilados que sirven como barrera para amortiguar los choques de los coches en el transcurso de las carreras y entrenamientos, incluso sirven como protección para barcos y muelles.

En obras civiles también pueden ser útiles para el relleno ligero de terraplenes. Sin transformar (es decir, el neumático entero como en el caso de las barreras protectoras en circuitos) para la construcción de balsas que permitan la infiltración o la retención del agua, o para la construcción de taludes, para evitar el desprendimiento del terreno, permitiendo incluso el crecimiento de plantas. También pueden proteger revestimientos impermeables, debido a la estabilidad que aportan.

Con un poco de ingenio, las ruedas pasan de calzado para un coche, a neumáticos para una persona
Con un poco de ingenio, las ruedas pasan de “calzado” para un coche, a “neumáticos” para una persona

Y también pueden ser valorizados energéticamente.  Esto quiere decir que el neumático se aprovecha como combustible para la obtener energía. Tiene un alto poder calorífico, por lo que se puede obtener una gran cantidad de energía que en la mayoría de los casos es aprovechada en instalaciones industriales que tienen grandes consumos energéticos, como puede ser la industria cementera.

Pues estas son muchas de las cosas para las que se pueden aprovechar los neumáticos fuera de uso. No hemos entrado en detalles de cómo es el proceso desde que un neumático es desechado hasta que se transforma en lo que necesitemos para no aburriros, porque simplemente queríamos mostraros las posibilidades que tienen estos mal considerados residuos, y otros tantos objetos que tiramos sin pensar que pueden tener más usos.

Lo que hace falta es voluntad para querer hacerlo, y que no pase como en Seseña, donde la promesa de una planta de tratamiento se quedó en un atentado al paisaje y al medio ambiente en forma de un inmenso depósito de neumáticos desechados antes de tiempo.

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