Residuos y contaminación: la isla de basura

Posted on Actualizado enn

Como ya sabéis o por lo menos imagináis, generamos una gran cantidad de residuos. Según datos oficiales, en 2010 cada español generó 535 kg de basura, una media diaria de 1,46 kg. Y claro, estos residuos tienen que ir a parar algún sitio. Normalmente nuestra preocupación termina en el momento en el que dejamos la bolsa en su contenedor correspondiente (hasta que llega a casa la tasa de basuras), pero ese es el punto de partida de un proceso que puede seguir muchos caminos.

Este proceso es, o debería ser, el siguiente: cada uno en su casa separa los residuos y luego tira cada bolsa a su contenedor. Esta basura es recogida por los camiones que la llevan a los centros de tratamiento. Durante este proceso todo lo que pueda ser aprovechado se selecciona (reciclado y reutilización de los materiales para usarlos de nuevo, o valorización energética), y lo que no, al vertedero.

Pues esto es la teoría, y lo que se debería hacer siempre, aunque muchas veces esto no es así, y lo podemos comprobar en el mar, que es el basurero del mundo. Ha sido así porque cuando tiramos algo al mar ya no lo volvemos a ver, y como ya no lo vemos el problema ha desaparecido. Grandes tuberías que llegaban hasta el mar depositan residuos. A veces el oleaje arrastraba algunos de estos restos y volvían a la costa. ¿Dejamos de echar residuos al mar? Por supuesto que no, la solución fue colocar tuberías más larga para depositar los residuos más alejados de la línea de costa para que no volvieran, el problema ya estaba solucionado.

El mar es como una alfombra, ponemos debajo los residuos y “desaparecen”. Espectacular imagen de Advertisers without borders (Publicitarios sin fronteras)
El mar es como una alfombra, ponemos debajo los residuos y “desaparecen”. Espectacular imagen de Advertisers without borders (Publicitarios sin fronteras)

El problema estético claro, pero las consecuencias medioambientales por supuesto suceden. A todos nos han dicho, por ejemplo, que cortemos las anillas de plástico donde colocan las latas en los paquetes de 6 unidades, en las que pueden quedarse atrapados, o alguna vez hemos confundido una bolsa de plástico con una medusa (por lo menos yo que soy miope).

Pues bien, estos restos ya no son invisibles. Las corrientes marinas han ido acumulando el plástico en un determinado punto donde confluyen las corrientes, en el giro del Pacífico Norte. El problema es que décadas de residuos han hecho que este punto ya no sea un punto, han hecho que sea una mancha enorme, tan enorme como 1.400.000 km2, o lo que es lo mismo, casi tres veces la superficie de España, con sus humildes 505.370 km2. Es tan grande como España, Francia y Alemania.

Tortuga que ha crecido con una anilla alrededor de su cuerpo, completamente deformada
Tortuga que ha crecido con una anilla alrededor de su cuerpo, completamente deformada

Ya hemos nombrado varias consecuencias de estos restos de plástico, como las anillas o las bolsas. Además también pueden ser ingeridos por las criaturas marinas, pasando así a la cadena alimentaria. Una vez en el océano ya son susceptibles de ser ingeridos por cualquier animal, pero al degradarse son más peligrosos, porque pasan con más facilidad a los seres vivos a través de su alimentación.

El problema es que al degradarse, no se transforman en otros compuestos, si no que se fragmentan en trozos cada vez más pequeños, pero el polímero permanece intacto. Cuando estos trocitos de plástico son lo suficientemente pequeños, son muy parecidos al zooplancton, que es el alimento de las medusas y otras especies marinas. Estas especies marinas lo incorporan a sus organismos, que a su vez son ingeridas por otros animales, como por ejemplo peces, y algunos de estos peces pueden acabar en nuestros estómagos, por lo que muchas veces sin darnos cuenta estamos ingiriendo plástico, o las toxinas que estos plásticos generan en los organismos que previamente los ingirieron.

Como habéis podido comprobar, si contaminamos el mar, el problema no desaparece. Al revés, vuelve a nosotros como si fuera un boomerang, en muchos casos sin que nos demos cuenta, y con consecuencias que a veces no podemos saber con certeza.

Situación de la isla de basura en el Océano Pacífico
Situación de la isla de basura en el Océano Pacífico

Además es un problema de difícil solución, y por distintos motivos. Un motivo es la extensión. Una superficie equivalente a España, Francia y Alemania es una superficie brutal, y la cantidad de residuos que puede contener es inmensa. Otro motivo es, ¿quién limpia eso? Es un problema que requeriría una colaboración internacional sin precedentes, y aquí cada uno se lava las manos, como es en el Pacífico, si vivo en España en teoría no me afecta, pero como hemos visto sí que me puede afectar.

Imaginad un momento que vivimos en un mundo en el que todo el mundo se pone de acuerdo, y en un alarde de generosidad todas las naciones (al menos las industrializadas, y por lo tanto, más contaminantes) deciden que van a limpiar toda la porquería del mar, al menos la que flota, ¿cómo lo hacemos? Tampoco sería fácil. Hay proyectos que lo plantean, pero dada la extensión de la isla y sus características, sería una tarea muy difícil de llevar a cabo.

Pues esto ha sido todo por hoy. Quería que conocierais aunque fuera por encima este problema, para que toméis algo de conciencia sobre las formas que tenemos de degradar el medio ambiente, a los seres vivos, y por supuesto a nosotros mismos. Si queréis saber más sobre el tema os dejo el documental Océanos de plástico, que está incluido en nuestra lista de documentales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s